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Cars 3 poster
Póster



Quédense hasta después de los créditos que hay escena final con Mate.

Esta tercera parte de Cars recupera la esencia de la primera entrega. Es como una bonita rememoración de lo que la catapultó hacia el éxito hace 11 años, que se dice pronto, poniendo el broche de oro final a un Rayo McQueen y compañía.

Es curioso como los adultos nos lo pasamos igual o mejor que los propios niños. Para que salgan listillos de turno a decir que los dibujos animados sólo son para niños y bla bla, bla...

En este caso, nos encontramos a un Rayo que ha quedado desfasado en carrera gracias al avance de la tecnología, que ha creado coches más aerodinámicos y menos pesados que hacen que puedan correr más. Esto provoca que los coches de carreras que vimos en el primer y el segundo film hayan decidido retirarse de las competiciones. Rayo en cambio, persevera en su espíritu de ganar otra copa Pistón, pero por el camino se cruza Jack Storm un novato mucho más rápido que él. Por forzar, Rayo acaba teniendo un accidente que lo hace retirarse de la competición un tiempo. Solo y sin el consejo del que fuera su mentor -Hornet- ya fallecido, emprende un entrenamiento para hacerse más rápido. Su entrenadora será nada más y nada menos que Cruz Gutiérrez un personaje femenino que tiene el mismo carácter que 'Dory' de 'Buscando a Nemo' y 'Buscando a Dory' (ver crítica) por su actitud feliz y despreocupada. Ella es sin duda, lo mejor de esta producción de Disney/Pixar. No sólo por la introducción de un personaje femenino que no es objeto amoroso del protagonista, sino porqué Cruz, también corre carreras y si se han fijado, en las dos pelis anteriores no hay ni una sola mujer que compita en el circuito.

Brian Fee se estrena como director en la tercera entrega de la franquicia de los coches y 18ª peli de Pixar. Fee, fue artista del guión gráfico de ‘Cars’ (2006) y ‘Cars 2’ (2011). También trabajó en los storyboards de Ratatouille, WALL.E y Cars y como prop designer en ‘La sirenita2: regreso al mar’, ‘101 dálmatas 2’ y Tod y Toby 2’. Como dato curioso, es la primera película de la factoría que no tiene un co-director.

Cars 3: Rayo y Cruz entrenando

Cruz entrenando a Rayo © 2017 Disney/Pixar. All Rights Reserved

En esta, veremos como la confianza y la autoestima que tenía por las nubes Rayo McQueen se desvanece, se hace añicos y entra en una especie de depresión. Como afirma Jay Ward, director creativo de la saga Cars y Ratatouille:
El público conectó con la primera película de una manera muy especial, vieron lo que significaba Radiator Springs. Los sentimientos que existen en las relaciones de los personajes. En Cars 3, lo que queríamos era centrarnos especialmente en Rayo McQueen y en la calidez y la profundidad con la que tanta gente se identificó en la primera película.
Y eso se ve a kilómetros. Sin ir más lejos, los flashbacks que rememoran al entrenador de Rayo, están puestos estratégicamente para crear una sensación de nostalgia.

Con un presupuesto estimado de 175.000.000 dólares, y a 21 de agosto recuperados 148.803.614 en Estados Unidos, es todo una experiencia visual, como todo lo que hace Pixar. Vamos, nada nuevo bajo el sol.

Como curiosidad, esta es la segunda serie en tener tercera entrega –la primera fue Toy Story- y casualmente las tres películas de Cars fueron lanzadas al cine en junio –en Estados Unidos, se entiende, que en España nos llega todo con más retraso que la Renfe-, menos los spin-off ‘Aviones’ (2013) y ‘Aviones, equipo de rescate’ (2014) que ambas fueron estrenadas en agosto. Vamos, que coinciden los estrenos siempre cuando su público objetivo (los niños) está de vacaciones, y además tienen en cuenta la duración: no más de 1 hora 42 minutos lo perfecto para mantener la atención sin que resulte pesado para los peques, y hacer pasar un buen rato en familia.

Cars 3: Rayo y Jackson Storm

Rayo y Jackson Storm © 2017 Disney/Pixar. All Rights Reserved

La pega que tenía ‘Cars 2’ es que directamente cambiaron al protagonista principal: no fue Rayo, sino Mate. Se centraba en la historia de este último, y como resultado fue un spin-off más que una película de seguimiento. Así pues, les recomiendo que ni se molesten a ver la segunda, que no se van a perder nada. Tienen suficiente con visualizar la primera y esta tercera para enterarse del desarrollo de la historia y del magnífico punto y final que le han dado a la saga.

Algo que destaca son las voces en plan cameo que han introducido en la versión original, como Lewis Hamilton, tres veces campeón del mundo de Fórmula 1, que repite experiencia tras ‘Cars 2’ como ordenador de a bordo de Cruz Ramírez, o Fernando Alonso, que pone voz al comunicador de ésta.

De un tiempo a esta parte, el film está lleno de huevos de pascua. Por ejemplo, hay una escena en que uno de los nuevos corredores, el número 31, tiene como patrocinador la marca de chicles Triple Dent, que estaba en el anuncio que puso de mala leche a Ira en ‘Del Revés’ (‘Inside Out’, 2015) –ver crítica-. En otra, se ve como Pixar, directamente, se hace auto bombo: en una escena de entrenamiento de Cruz, sale en la pantalla la nueva película ‘Coco’ (2017), que está previsto su estreno en España el 1 de diciembre. Eso es publicidad subliminal y lo demás, tonterías. Pero no solo en escenas visuales hay chicha, sino que el guión incluye referencias a otras de sus películas, como por ejemplo, cuando Storm le suelta a Rayo ‘buena suerte ahí a fuera. La vas a necesitar’, que es la misma línea de guión que en ‘Toy Story 3’ (2010).

Cars 3: Rayo accidente

Rayo accidentado © 2017 Disney/Pixar. All Rights Reserved

Si hay algo que hace de Pixar una empresa de animación única –a parte de la exigencia y la calidad- es la capacidad que tienen de personificar a objetos inanimados (esto es, darle atributos humanos a elementos que de per se no lo tienen). A servidora siempre le ha hecho gracia esta capacidad del ser humano, esa potencia de imaginación de poner ojos, boca y personalidad a cosas sin vida. Mal sería si los humanos no lo hiciesen. Y quien lo considere una ‘infantilización’ es que le falta la chispa de la encantadora imaginación.

Por supuesto este film está hecho básicamente para sentarse y disfrutar. Nada más. No entiendo a esa gente que no ha puesto el culo en la butaca y ya está pensando ‘JOJOJOJOJOJO!!! Esta peli la voy a poner a caldo. Ahí, mordaz. Porqué soy un crack’. Pues muy bien, fenómeno. ¿Quieres un pin del Fary? Para eso, mejor no vayas a verla, digo.

La naturaleza, el ambiente que rodea toda la película, los viajes de carretera, todo tenía aire de nostalgia. Supongo que esto se debe a que es el final, una especie de ‘adiós’, o un ‘gracias’ a todo ese público que les ha acompañado durante las tres películas, incluso que han crecido con ellas, y que estoy segura, van a recordar con cariño durante toda su vida.

Cars 3:Rayo y Cruz entrenamiento

Cruz dándole matraca a Rayo © 2017 Disney/Pixar. All Rights Reserved

Pero si hay algo a destacar de esta tercera y última entrega, es el realismo con el que han plasmado el tener una fecha tope en las personas que practican deporte. El deporte, como sabrán, no es para toda la vida. Se puede ser deportista pero con fecha de caducidad: no se puede competir siempre, porqué la edad hace poner los pies en el suelo. La mayoría, cuando pasa eso, ven la hora de retirarse, que es justo lo que le pasa a Rayo. Pero el mensaje motivacional de Pixar va más allá: haz que tu experiencia en un campo sirva para ayudar a otras personas a alcanzar sus metas. Esto es algo que todos y cada uno de nosotros vamos a vivir en la propia piel, y hace que cobre más sentido aún. Como dice Kevin Reher, el productor:
se enfrenta al tipo de pruebas que todos los atletas experimentan al final de sus carreras. ¿Te retiras cuando estás en lo más alto, o luchas hasta el final?
Puede que estemos en la película más meditada, madura, sensata y tierna de Cars. Los personajes bien definidos –excepto Jackson Storm, el antagonista, que sirve para encauzar la trama y poco más- y han reducido las escenas de Mate, que está muy bien, porqué ya resultaba cansino. Con esta última entrega, es como si todo encajase. Un puzle bien desarrollado. El espectador entenderá el como se sentía Hornet en la primera película, cuando el corredor, se convierte en entrenador, pero esta vez desde la perspectiva de Rayo. Los amigos, y el reconocer el tope de hasta dónde puede llegar cada uno, es otro de los temas que toca. Porqué ganar no lo es todo, incluso es aburrido y en la vida real, pocas veces se gana. La aceptación de los cambios, del paso del tiempo y el estar feliz por ello, por haberlo vivido, por ser lo que uno es y no lo que podrías ser o tener. 

Mención a parte merece el personaje de Cruz Ramírez. Creo sinceramente que es un modelo para las niñas –y mujeres-, una corredora en un mundo de tíos, a la que le dicen que no podrá solo por su género. Y vaya si puede. Y lo consigue. Y les da con las ruedas en las narices. Cruz no es el objeto amoroso del protagonista. Es su entrenadora. Es una luchadora.

Esta recupera el encanto que enamoró a los espectadores en la primera película: dulce, con una calidad increíble, amena y alegre. Si la primera de ‘Cars’ mostraba el ser sencillo y modesto, el tener los pies en el suelo. La segunda, el confiar en los amigos, la tercera, enseña sobre el altruismo.

Bonus: el corto que acompaña a ‘Cars 3’ se llama ‘Lou’. Explica como un acosador de escuela se dedica a robar los juguetes de los demás niños. Solo se interpone en su camino una caja de juguetes perdidos. Las joyas están en frasco pequeño y este corto lo es. No posee ni un solo diálogo, ni le hace falta, porqué Dave Mullins (director y guionista) deja claro lo que piensa de la intimidación y del acoso escolar en pocos minutos.

4/5
★★
Ver tráiler
Fuentes: IMDB, Filmaffinity, citas: Cinerama

Imágenes: comingsoon, disney movies © 2017 Disney/Pixar. All Rights Reserved.

Me vuelves loco portada
Portada
A ver por dónde empiezo porqué esto tiene más tela que un rollo de Scottex. Esta LC la ha organizado Carolina, de Inmarcesiblemente Etérea, que es un amor de chica.

De hecho, este es el libro que salió por votación en la encuesta de Twitter. Servidora votó por otra novela diferente, pues me daba en la nariz que la que nos ocupa aportaría menos que un pelo en el sobaco. Y así ha sido, pero a peor. A día de hoy todavía no tenemos ni idea de dónde está toda esa gente que votó por leerla. Espero que estén sentados.

La historia empieza con Konrad conociendo a su vecina Alicia (Ali). Konrad es un guarro, al contrario que Ali que es una obsesa de la limpieza. Se enamoran. Esa es básicamente la trama, que podría estar bien si la autora hubiese cambiado el libro enterito.

Como ven, la trama, no aporta nada más. Es una natilla ¿repetimos? La fotocopia que se ha visto cientos de veces reproducida en productos literarios y audiovisuales y que podría ser fumable de no ser porque la autora se ha dedicado a insuflar contenido machista.

Ya en la tercera página se encuentra lo que a resultas va a ser una tónica general en el suscrito. Permítanme que no cite las páginas pues ha sido leído desde diferentes dispositivos electrónicos.Lo que sí voy a hacer, en vez de explicar el porqué he dejado el libro, voy a mostrárselo. Voy a mostrarles el porqué esto es tóxico, cliché y tópico. Punto por punto. Cita por cita.
'Me hizo lanzar un gritito de temor nada varonil'
¿Me pueden explicar qué es un grito varonil? Y ya que están, desde cuándo se califica a los gritos por género? Podría haber puesto 'un grito agudo' o 'un grito' y ya está, lo habríamos entendido igual.
Pero la cosa no acaba aquí. ¡Qué va! En la siguiente página -y es una constante- encontramos más:
'Era esa mujer -si es que aquello era en verdad una mujer.'
No, hijo, si te parece es un alien que ha venido a abducirte por ser un machista de nivel, como véase en la siguiente frase que ya dan ganas directamente de ir al váter a echar la pota. Pongamos en contexto: él, es la primera vez que se ven y la invita a pasar a su casa y como ella no se fía, él le suelta:
-Es que piensas que voy a violarte? (...)Yo solo violo los martes y los jueves y creo que hoy es viernes.
Y añade:
'La recorrí de arriba a bajo con repentino interés, pero la volví a descartar en el acto. -Y tú no pareces ocultar grandes curvas debajo de esa ropa, qué quieres que te diga'.
Apología de la cultura de la violación y la objetivación sexual de la mujer en una sola página. Para que digan que el libro no es bueno. Buenísimo. Sobre todo para normalizar y estandarizar el sexismo. Si por aquí se pasa la autora a leer, me gustaría que me explicase:

1) hay mil temas para hacer chistes y ni la violación y ni la violencia son dos de ellos. Y menos, teniendo en cuenta que el INE y el Consejo Nacional del Poder Judicial contabilizan 42 mujeres asesinadas en lo que va de año. Añadiendo que en el primer trimestre de 2017 el Observatorio contra la violencia doméstica y de género registró 40.000 denuncias en los juzgados y 42.700 en el segundo.
 
2) no me vale la excusa de 'es que es ficción'. Por muy ficción, el normalizar el acoso y la violencia de género es INJUSTIFICABLE.

3) en lugar de tenerle que explicar a Keats por qué las bromas sobre violaciones no son graciosas, que me explique el porqué a ella sí se lo parecen. Adelante. Puede empezar cuándo quiera.

violencia de género
Los violadores violan gente no outfits

Pasemos ahora a la segunda cita dentro de esa página: la evalúa como si de un trozo de carne en un expositor se tratase y encima opina del cuerpo de la chica sin que nadie le pida absolutamente ninguna opinión, tal que del plan 'te estoy haciendo un favor no queriéndote violar'. Vale, pues muchas gracias, eh? Asco. Asco de que encima esto, que es totalmente denigrante, lo haya escrito una mujer. No tengo palabras para  definir la total repulsión que he sentido durante las 90 páginas que la he aguantado. Repulsión similar a cuando leí el despropósito de 'El círculo del alba', con la diferencia, que aquí por lo menos no las asesina. Pero no deja de ser la punta del iceberg en cuanto a machismo se refiere.

Como con 6 páginas no tenía suficiente con dejar ir una serie de ideas misóginas escudándose en la ficción, también se mete con las madres no humanas, porqué oigan, a quién se le ocurre ser hembra y encima parir? Atentos:
'es mi gata. Está preñada (...) ya sé que debería esterilizarla y todo eso, pero me da mucha pena. Es que es tan buena madre. Y eso, hoy en día No es una virtud muy extendida'.
Perfecto. Saquen ustedes sus propias conclusiones, que ya se deben imaginar las mías y sino no acabo con toda la sarta de despropósitos que hay en el libro.

Permítanme que siga: los insultos machistas son otra maravilla de esta novela (por llamarla de alguna forma) que vale la pena pararse a contemplar sólo por intentar descubrir si a la autora le llega bien el oxígeno al cerebro. La premisa para ello la tiene el macho alfa chulopiscinas, fiel fauna arraigada del ecosistema cisheteropatriarcal, protagonista de esta iluminación literaria, que todo el mundo querría leer, a poder ser, después de haberse liado tres canutos. Porque para él, hasta la señora que le limpiaba la casa (toma tópico, un trabajo igual de digno que el de abogada, periodista, frutería o albañil) es digna de ser insultada por haberse despedido:
'-Antes tenía una asistenta...pero la muy zorr..'
Zorra. Dilo. Las mujeres somos zorras, guarras o putas. La cosa es denigrarnos por nuestro género. Y por si no le había quedado claro al lector, de que la mujer que tenía que limpiar su mierda era una zorra (porqué él no lo puede hacer pese a tener dos manitas, porqué es demasiado macho para ello), nos lo repite. Por si el lector es tonto.
'He puesto anuncios en algunas tiendas, pero la mi y zo...(...) La...la interfecta ha debido de hablar mal de mi, porqué ahora nadie quiere venir a limpiar'.
La muy zorra. Otra vez. Pobrecito, nadie le quiere limpiar. A toda persona que se precie le gustaría trabajar para alguien así, verdad? ¡Quién no! ¡Es el trabajo de su vida! Por supuesto, después de llamar zorra a la señora de la limpieza dos veces, es menester que a parte, se cumpla otro improperio típico del macho alfa chulopiscina a la mujer. Sobretodo si es tu vecina y hace menos de dos minutos que la conoces, tal que:
'Creo que estas un poco loca'
Saquen un bingo del cuñadismo, que en esta reseña van a ganar triplete. Porque señoras, cuando quedas con un tío y te suelta eso de 'todas mis ex estaban locas', CORRAN. Y como llamarla loca no bastaba, le suelta:
'-Calma, calma! No te mosquees, pero no me negarás que eres una tía rarísima'
Le dice que es rara porqué va como si fuese invierno, con mascarilla, pañuelo en la cabeza y guantes. Primero, una mujer puede vestir como le da la gana, sin que eso incluya la opinión de nadie. Y segundo, perdona, pero la acabas de conocer hace minutos. ¿Qué te da derecho a decir si es o deja de ser? A lo que ella le responde (esto ya es un insulto a la inteligencia del lector):
'-Soy rara. Hasta mi madrastra y mi hermana lo piensan. Padezco un trastorno de pánico.
Si vamos a tocar enfermedades mentales más vale hacerlo desde la perspectiva que merecen y no usarlas como excusa para formar un personaje de cartón piedra. Porqué las enfermedades mentales se merecen diligencia al hablar de ellas, ya no sólo por qué una enfermedad es ya de por sí grave, sino porqué desmerece y vilipendia a las personas que la padecen y la sufren al no tratarla.
Sigamos. Incluso después de que ella viese la pocilga en la que vive él (repito que hace diez minutos que se conocen) ella le pregunta:
-Eres un suicida retardado?'
Me van a perdonar que vuelva repetirme, pero la depresión es una enfermedad mental y le digo a la autora lo mismo: si lo va a hacer servir para chistes sin puñetera gracia, mejor sería el abstenerse de escribir diálogos insustanciales de esta índole, básicamente porqué es una falta de respeto a las personas que padecen esta o cualquier otra enfermedad.

Repasemos hasta ahora. Tenemos:
-Apología de la violación.
-Objetivación sexual de mujeres.
-Zorra, loca, rara y demás.
-Faltas de respeto a personas que padecen enfermedades mentales, banalizándolas.

¿Tienen el bingo que les dije antes? Pues vayan marcando también la casilla de especismo por la elección de un modo de vida propio:
'-Eres militante de una secta vegana? Vas a asesinarme por haberme comido unas cuantas salchichas de cerdo?'
Vegano y vegetariano. No son lo mismo. Si es incapaz de buscar una simple definición en Internet, ahora entiendo la sarta de perlas que hay en su escrito.

Pero como a resultas de este libro (por llamarlo algo) el lector se va encontrado cada dos por tres comentarios más machistas que un cóctel de Bertín Osborne, Pablo Motos y Cremades, es lo normal y ya nada sorprendente el que hayan citas como esta. Atentos que no tiene desperdicio. Les pongo en contexto: Ali, la prota, le echa lo siguiente en cara a la cría adolescente que le reparte el pedido del súper:
'Sé de buena tinta que has visitado en más de una ocasión la parte trasera de los coches de Roger Milles y Tom Wilson. No quiero ni pensar en la de virus de transmisión sexual que pululan ahora mismo por tu cuerpo y sólo tienes 15 años'.
Nadie tiene derecho a meterse en tu vida sexual. Nadie. Igual que en ningún momento se meten con la vida sexual del protagonista, por qué si que lo hace con la de otra mujer? Una mujer se puede acostar con quién le de la gana sin por ello tener que aguantar comentarios vomitivos como estos. Que me da hasta vergüenza ajena. Si un tío se acuesta con muchas es lo normal, pero ay como seas mujer y tengas una vida sexual activa.


El elemento más violento de la sociedad es la ignorancia
El elemento más violento de la sociedad es la ignorancia

Los insultos entre ambas mujeres se repiten a continuación tres páginas más adelante:
'-Menuda excusa. Hasta que no lleves una vida más casta, olvídate de tocar mis alimentos con las manos desnudas. Sino hablaré con el señor Watts.
-Zorra chalada. Un buen polvo es lo que tú necesitas'
Maravilloso. Si una mujer deja las cosas claritas o está cabreada se le dice que es una mal follada. Perfecto. Ni que las mujeres necesitaríamos follar para darnos gusto o tener orgasmos. Hay incluso unas cosillas a pilas magníficas, hasta llevan lucecitas y todo, con varios colores a elegir, y para todos los gustos en largada y tamaño. Incluso en varias velocidades, como la batidora. Según la ocasión.

Lo de ‘zorra chalada’, por cierto, se repite en varias páginas. Incluso el protagonista masculino, el machote, lo primero que piensa al ver a la chiquilla adolescente con vida sexual activa es (espero que estén sentados, no, mejor ni se levanten):
'Sabía que la fama de chica fácil la acompañaba desde los primeros años de instituto'.
Y eso es la excusa que Konrad, el protagonista masculino, saca después de que ella le explique que su padrastro la ha intentado violar. Culpabilizar a la mujer de algo que sólo tiene un culpable: el violador.

Se entiende, como es una 'chica fácil' es normal que le haya pasado eso. Culpabilicemos a la víctima en vez de al violador. Es lo que Keats hace. Claro que sí. Repito, que este libro está escrito por una mujer. Y también les recuerdo que el machismo y la misoginia no son exclusivos de un género, como es el caso. Una mujer que ve esto como normal. Que hace chistes sobre violaciones. El humor, va de abajo arriba, del oprimido al opresor, hacerlo a la inversa es darle alas al agresor.

Pero no se asusten si pensaban que esto terminaba aquí, van equivocados. Veamos al prota masculino llamado Konrad, que es un perfecto ejemplo de lo que en estudios de género se denomina masculinidad tóxica.
'<Konrad>, repetí el nombre despacio en mi cabeza. Sí, me gustaba, le iba bien a un tipo tan macho como él'. (Dice la adolescente)
JAJAJAJA. Es para descojonarse el libro. O para llorar. Yo prefiero descojonarme. Es más divertido. ¿Qué es un tipo 'macho'? Y porqué la autora nos dice que 'Konrad' (que a mi parecer suena a gallo Kiriko de los Looney Tunes) es un nombre muy macho? ¿Es que hay nombres muy hombres? ¿Y nombres muy mujeres? ¿Un plato es un plato y un vaso es un vaso? ¿Hay nombres muy trans? ¿Nombres muy panasexuales? ¿Asexuales? ¿Bisexuales? ¿Cisgénero? ¿Qué nos quiere decir con eso Isabel Keats? Si se les ocurre, déjelo en los comentarios. 

EL propio marichulo de Konrad se ve como un semental. Es un ninfómano. La autora no lo dice en ningún momento, porqué ya saben por dónde se pasa las enfermedades mentales, pero es de suponer. Él se ve como un semental, un macho alfa, se cree mierda y no llega ni a pedo. Atentas al uso del lenguaje machista:
'Aún me temblaban las Canillas, pero no era cuestión de quedar como una nenaza'.
Nenaza. Macho. Ya saben cuál de las dos palabras se usa como peyorativa. Ser una niña, luchar como una niña, emana un género tradicional, no tiene nada que ver si esa persona es más o menos válida por haber nacido con un sexo biológico u otro.

De hecho, el personaje está todas las páginas pensando en sexo, incluso deja claro que como él es un machorro en la cama, por eso tiene derecho a tirarse a la protagonista hasta el punto de decirle a Ali que:
'Estarás de acuerdo en que este picnic se merece un abrazo, y como mínimo, un beso con lengua, no?'
¿Estás de coña? Es decir que cómo él la 'ha llevado de picnic' (me hace especial gracia eso de llevar a una persona, como si llevases una bolsa de 5 kilos de naranjas o al perro al pipican) como 'recompensa' ella lo tiene que complacer sexualmente, no? Keats perpetúa la idea de que una tía debe sexo a un tío si éste gasta dinero en ella o le da su atención.

Es asqueroso.

Tenemos el caso también de cuándo va a encender una hoguera y ella le dice que ya lo hace sola, pero no, le suelta un:
'Ni hablar. Esto es cosa de hombres'.
Claaaaaaro porqué 'hay cosas de hombres y cosas de mujeres. ¿No tiene dos manos como todo el mundo? Pues si tiene dos manos está totalmente capacitada para encender una puñetera hoguera.
¿Y qué le falta a alguien tan macho, tan, tan macho, tan súper macho? Pues sí, lo han adivinado:
'En Ali había una vulnerabilidad evidente que despertaba en mi aquel deseo de protegerla de todo y contra todos'.
Porque como las mujeres somos vulnerables, nos tienen que proteger. Anda, venga Konrad, pilla la nacional A-350 y date un voltio por ella, que a lo mejor, con un poco de suerte, te pierdes. Lo de ser macho ya es una obsesión:
'Mejor diré ¡demonios! Es más varonil'.
¿Alguna voluntaria más para meter esta novela en un barreño con carbono? Vayan cogiendo ticket.
Lo jodido es que en esta novela todos se piensan que las mujeres necesitamos follar para ser más simpáticas, estar menos tristes, ser más agradables...
'Mi vecina necesita para olvidar sus manías un buen polvo, pero uno con mayúsculas' (Konrad, el marichulo)
Porqué todo el mundo sabe que para curar una enfermedad mental lo mejor es fornicar. También tenemos en varias páginas como él se dedica a mirar a Ali, como si fuese un mero trozo de carne que estuviese a su entera disposición hasta después de comérsela con los ojos varias veces y de decirle que está buena. Porqué claro, a todas nos encanta que un tío que no conocemos -ni conociéndolo- nos mire libidinosamente y suelte que 'estás buenísima' y nosotras nos tengamos que sentir halagadas y felices, porqué no somos más que eso, un juguete sexual para ser expuesto, admirado y acosado por una mirada masculina.


Somos más que esto
Somos más que esto

La mirada masculina –concepto introducido en la segunda ola de feminismo por Laura Mulvey- está en todo el libro (Ali nos la venden como fuerte pero es sumisa), o por lo menos es la tónica hasta la página 90, que es hasta donde he podido leer hasta que se me han hinchado los ovarios, antes de decidir qué hay lecturas no misóginas con las que prefiero entretenerme y que no van a insultar la inteligencia de cualquier lector. Además de que el lector nunca tiene la culpa de que el autor no haya captado la atención y no por ello me tengo que tragar su vomitera casposa.

También hay otras escenas que son para enmarcar. Si me diesen dinero por cada perla machista que he encontrado en este libro, ahora mismo estaría viviendo en las Maldivas con un coco-loco en la mano mientras controlo mis acciones en tabacaleras en la otra.

Ella, Ali, le propone ser entrenadora de Konrad a cambio de encontrarle una señora de la limpieza (que no señor, eh). Lo descojonante es que al segundo día de conocerse él le dice que le cuente lo que pasó con el novio de ella. En otras palabras, la vida de la protagonista gira alrededor de los tíos. Test de Bechdel suspendido.
'Me pareció que tenía aspecto de beduina sexy y devoré con ojos hambrientos aquel trasero perfecto y las piernas largas y tostadas mientras la seguía hasta el salón'.
Pero ay, cómo cambia la cosa si se encuentra con una mujer mayor. La describe así:
'En vez de mi bella vecina surgió el rostro avinagrado y el cuerpo nada apetecible de la señora Williams'.
A parte de opinar sobre el cuerpo de las demás sin que nadie le haya pedido opinión, de ver a las mujeres como meros objetos sexuales también, como buen macho que es, le tienen que servir:
'Ya que estás de pie (le dice a Ali después de haberse colado en casa de ella sin que nadie le invitase -acoso-) ¿puedes traerme un par de esas barritas de cereales? Vuelvo a tener hambre.’
Dos días que se conocen. Repito. Y se ha colado en casa de la chavala. Pero claro, como 'además de como una cabra, estaba buenísima', pues aprovecha.

Después tenemos la excusa de que él ‘conoce a las mujeres porqué él tiene tres hermanas’ y (siéntense otra vez, que van a flipar):
'por desgracia, soy bastante calzonazos en lo que respecta a mis hermanas y (una de ellas) me obligó a acompañarla a todo tipo de tiendas'.
Omito ya comentarios.

De los creadores de 'eres un poquito exagerada' en lo que refiere a enfermedad mental, llega el súmmum de la gilipollez del bocachancla:
'Tú lo has querido, voy a denunciarte por malos tratos en la comisaría más cercana y le diré a todo el mundo que eres una ...'
No lo pone, pero podemos adivinar por contexto: a) persona que necesita ayuda de un profesional de la sanidad, b) persona que se debería poner en tratamiento, c) zorra.Ya no hablamos en que en esta se reitera otra vez la guirnalda de la autora con respecto a las denuncias por violencia de género, en pos de las falsas.

El cuerpo físico nos lo deja también bien clarito: lo importante es que una mujer sea guapa. Se ve que de pequeña Ali era 'fea' porqué: 'llevaba gafas de culo de vaso y aparato dental' pero suerte que ahora ya 'sé que soy guapa' y 'al menos Dios tuvo la decencia de volverme atractiva unos años más tarde'.

Mujer, si no eres guapa y no sirves para empinársela a los tíos, ¿para qué sirves? Si una mujer se viste sexy no es para ti.

En fin, pasemos de tema.

Respecto a la narración de Keats, hay fanfictions mejor escritos que esto. Hacer feliz a un lector es fácil: sé original, aporta algo al lector, construye personajes con base, investiga, documéntate. Este libro no aporta absolutamente nada a parte de una trama manida y nula, personajes más planos que el papel cebolla que parecen sacados de un cartón de leche del Día, cantidad ingente de perlas machistas y misóginas y diálogos que no van a ningún sitio, y banalización de las enfermedades mentales. Ya no hablemos de que la señora de la limpieza hable con mayúsculas. Es tal la cantidad de capturas de pantalla que hice al leer, que peté la memoria del móvil. 90 páginas leídas, un tiempo de mi vida que no voy a recuperar y una novela que es de todo menos ejemplar. Le iba a dar cero, pero hoy me siento generosa y como el rating no me permite dar menos, se queda con la que después de todo lo expuesto anteriormente, merece: una.

Al escribir esta reseña me he cascado media libretilla y tres bolis. No iba a darle siquiera publicidad a esto (me niego a llamarlo literatura) pero creo y veo necesario que se sepa el tipo de novelas que venden como amor y que no es nada más que una sarta de clichés y de patrones tóxicos nada saludables en una relación sana, para colmo, escritos por una mujer. Es un insulto ya no sólo al lector, sino también a todos aquellos escritores que se toman mínimamente en serio su trabajo. Si ven todo lo anterior como normal es que tienen un problema. Porqué esto es de todo menos una historia de amor, menos una historia sobre ‘segundas oportunidades’.

Decía la autora que ‘no entendía dónde estaban los chascarrillos machistas’. Espero que ahora los haya visto.

Espero que ahora, teniendo la posibilidad de ofrecer un producto de divulgación, como es un libro, trabaje para poner su granito de arena en una sociedad más justa y equitativa sin tirar de la misoginia, la apología de la violación ni hacer chistes sobre ello. Que empiece a trabajar a favor de una igualdad afectiva y no perpetuando un patriarcado asfixiante ni adoptando una ideología jerárquica en que arquetipa la feminidad a la sumisión.
1/5
★★★★
Imágenes: Weheartit, amazon

Fuentes: INE, Institut català de les Dones, Consejo General del Poder Judicial.

Una cita en el parque (Hampstead) Poster


Hay tan pocas películas con personas mayores de protagonistas principales, que en cuanto sale una en la gran pantalla, ya sabe que va a durar como máximo dos semanas en cartelera. ¿Y por qué digo esto? Porqué son un tipo de películas que, por desgracia, la gente no quiere ver. La peña lo que le mola es ver protas jóvenes y guapos, porqué claro, uno solo se enamora no pasando de los 40. Las personas a partir de los 70 ya no tienen vida. O eso se cree la sociedad.

Me hace especial gracia que antes de ponerme en serio con el proceso de documentación para escribir esta crítica, que ahora leen ustedes, al mirar por encima lo que habían dicho los medios, me llevé un buen susto. Verán, una ya está acostumbrada a tener una opinión diametralmente opuesta a los 'críticos profesionales', a que ellos vayan al bamboleo: lo que a ellos les encanta, a mi me parece una bazofia y viceversa. Pero uno de los motivos que daban como negativos a este filme es -agárrense- 'está dirigida a un público entrado en años'. Desde aquí hago un llamamiento así, por joder, yo tengo veintipocos. ¿A qué edad considera este señor que se 'entra en años'? Es más, hablamos a nivel físico, o mental? Porqué si es mental, ahora entiendo su opinión casposa y poco fundamentada. Que es una peli romántica. Sí. ¿Qué está basada en una historia real? Pues también. Que a veces roza lo pastel, pues un poquillo, pero estén tranquilos, que yo no salí de la sala potando, y eso que tengo poco aguante para lo amoroso. Que Diane Keaton y Brendan Gleeson (los fans de Harry Potter lo conocerán por ser el actor que hace de ‘Ojo-Loco’ Moody) no tienen veintitantos. Pues no. Ni los necesitan ¿porqué? Por este mismo razonamiento podríamos decir que quién ha escrito esto debería salir del cuevamen de vez en cuando a que le de el aire en el melondrio pelao.

Pero ¿de qué va el tinglado?

Emily Walters (Diane Keaton) es una viuda estadunidense afincada en Londres que vive de lo que le dejó su ‘buen marido’ (entre comillas) ricachón. Donald Horner (Brendan Gleeson) es un ermitaño que vive separado de la sociedad, en una choza en Hampstead Heath. No quiere que nadie le moleste. Ha vivido ahí durante 17 años pacíficamente. La cosa se complica cuando Walters, mientras mira con unos binoculares por la ventana, descubre su escondrijo. Mientras, ambos se tendrán que enfrentar a los especuladores que quieren derruir la casa de Donald.

Diane Keaton and James Norton in Hampstead

Diane Keaton
 y James Norton

No hay una edad para enamorarse ni para empezar de nuevo. La edad es un constructo social en referencia a lo que se puede o no hacer. Hay vida más allá de los 50 lo que pasa es que el tema amoroso a partir de cierta edad está poco representado tanto en el sector de empresa editorial, como en el del producto audiovisual. Por eso me alegro cuando se estrenan producciones así. Y por eso pagamos una entrada para irlas a ver.

Dicho esto, los que me leen desde hace un tiempo, sabrán que Diane Keaton es una de las actrices que admiro su trabajo. Junto con Judy Dench, Maggie Smith y Meryl Streep, claro está. Todo el trabajo de Keaton es maravilloso. Y sí, hace comedia, la mayoría de veces, pero es una actriz que se mantiene fiel a sus principios desde que empezó su carrera y eso es de agradecer (sus trajes de corte masculino son un claro ejemplo de ello). Desde que la vi en 'El club de las primeras esposas' (por favor, véanla, véanla, que maravilla de peli feminista con ese sensacional 'You don't own me' baile final, -después 'El Escuadrón Suicida' copió la misma canción y en fin...-). Vivo enamorada de todo lo que hace. A él, Gleeson, lo descubrí en la peli ‘La gran seducción’ –ver crítica-  y también es un magnífico actor. Creo sinceramente que sólo por ver a estos dos monstruos juntos, ya vale la pena verla. Por cierto, Keaton tiene 71 años y seguirá haciendo lo que ha hecho toda su vida: lo que le sale de los ovarios.

La película también tiene un mensaje sencillo y claro: el que hay que dejar de ser condescendiente para intentar agradar a los demás o encajar en algún sitio. Hay que dejar de ser un hipócrita y ser más uno mismo. Hay que tener criterio y personalidad propios, y si uno no está de acuerdo con algo, gritarlo, levantarse y adiós muy buenas. A la vez también, la crítica a la hipocresía británica de ese odioso y extendido 'bienquedismo' (decir o hacer algo para ser bien visto por los demás no porqué se desee llevar a cabo la acción) que es como la ignorancia, una lacra social.


Emily (Diane Keaton)
 y Donald (Brendan Gleeson) en ‘Hampstead’  © Nick Wall Photography

El director es Joel Hopkins, el mismo señor que se puso frente a ‘Un golpe brillante’ –ver crítica-( 2013) y ‘Nunca es tarde para enamorarse’ (2008). Del guión se ha encargado  Robert Festinger, basado e inspirado en la historia real de Harry Hallowes, apodado como ‘el ermitaño de Hampstead’ ('Hampstead Hermit').

‘Una cita en el parque’ (‘Hampstead’, en el título original) es una película muy llana pero que puede hacer que más de uno se replantee si le gusta su forma de vida durante sus dos horas de visionado. El dramatismo, los golpes duros, la pesca, la unión de dos personas que no se parecen en lo más mínimo, a una edad en que el tonteo se deja de lado y las relaciones pasan a ser cuanto menos más complicadas. Básicamente la complejidad con la que se desarrolla el amorío y las sutiles implicaciones sobre política que se dejan caer así, como quién no quiere la cosa, hacen de este film, que en apariencia es sencillo y en algunos momentos con poca chicha, no deje de ser positivo.

Por ponerle una metida de pata: los jueces de Reino Unido, no usan martillo en las sentencias.
El film es poco exigente, llano y apacible. De vez en cuando lanza alguna que otra puya hacia el capitalismo y su quererlo todo. Por ponerle varias pegas. La primera: la química entre los dos protagonistas todavía estoy buscándola. Segundo: los personajes son más planos que una barra de bar. De hecho, no sabemos nada de ellos excepto su ahora. Se sabe que tienen un pasado pero se ve que no les importa explicárnoslo.

Como punto animoso, la forma de filmar es bonita, sobre todo en lo que se refieren los pasajes naturales, el parque, la choza que parece sacado de un cuento de Disney, del plan ‘leches, a mi también me encantaría vivir en una chabola así de cuca y bañarme en el río con algas como esponja’. Ya saben que en un río no se me ocurriría meterme, pero les aseguro que ahí daban ganas.

El llamamiento al vive y deja vivir (o lo que a servidora le gusta llamar más comúnmente: ‘CHOCHOOOOOOO, MÉTETE LAS NARICES EN TU CHILINDRÓN’, para los que no les queda claro la primera frase), el que cada uno viva como quiera, como pueda o como se sienta cómodo. Y por ello, no sentirse menos. Ser respetuoso con los demás, que parece una conducta en peligro de extinción.
3/5
★★
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Fuentes: IMDB, Filmaffinity

Imágenes: focuspictures, IMDB

Más vale Lola que mal acompañada Lola Vendetta Libro Portada
Portada
Cuarto y último libro de esta Segunda Edición LC Cuatro Gatos que coorganizamos Mari, de Bohemian Creative y servidora.

De hecho, fue una casualidad que se incluyese. La cosa pasó tal que así:
-‘Oye, qué te parece esta novela gráfica?’
-‘Es genialérrima’
-‘¿Hacemos LC con ella?’
-‘Enga’.
Así que la propusimos. Podía salir muy bien o muy mal. Primero, porqué es un género cuanto menos arriesgado para una lectura conjunta, o por lo menos, no habitual. Y segundo, porqué es un tomo que hace remover conciencias, reflexionar, abrir los ojos, y eso no gusta. La peña prefiere tener la venda frente a las narices, quedarse en un bienquedismo hipócrita y criticar a todo lo que no tenga que ver con su forma de ver el mundo, a poder ser, sin justificación ni fundamentos.

Mari y yo nos arriesgamos con esta lectura (y ya no solo por el currazo que se ha pegado mi amiga con este libro). No se confundan, sabíamos perfectamente dónde nos metíamos. Y salió bien. Vaya si salió bien. Antes de empezar con el análisis –sé que siempre pongo los agradecimientos al final- voy a hacer un inciso y aprovechar para agradecer a todas aquellas personas que han confiado en nosotras y nos han mantenido al pie del cañón. Sin vosotras, chicas, que sois unas cracks -y divertidísimas-, no sería lo mismo. No hemos montado una LC solo para leer, sino para establecer una red e intercambio de conocimientos, para explicar chistes y a fin de cuentas, para crecer entre todas un poco más cada día. Me río un montón con vosotras. Con todas. Y no podríamos tener compañeras mejores para esta aventura gatuna.

Hala, ya lo he soltado. No se vayan a pensar que me pongo en plan osezna todos los días, que esto lo hago una vez al año y gracias. A lo que voy.

A Lola Vendetta la conocía porqué sus viñetas de empoderamiento femenino dicen verdades como puños en una sociedad tan estigmatizada como la nuestra. De hecho, si se fijan, el mismo nombre ya da una pista de lo que nos vamos a encontrar. Lola, es ‘Dolores’. No conozco a ningún hombre que tenga un nombre con una connotación así. Y Vendetta es ‘venganza’. Vamos, un personaje que no se va a quedar callada ante las injusticias. Y de eso va el tema. Lola es una justiciera.

‘Lola Vendetta tal vez tenga pelos en las piernas, pero no tiene ninguno en la lengua. Para quién lo ponga en duda, este es su lema: ‘Es mi cuerpo. Es mi casa. Si no te gusta, me trae sin cuidado.’ Una katana es su compañera más preciada. Si no te dan miedo las revoluciones y estás a favor de las evoluciones, este es tu libro.’ Nos dice la sinopsis.

Más vale Lola que mal acompañada machismo lee
Y miren que es fácil ¿eh? 

Y vaya si lo es. Con lo primero que el lector se encuentra al abrir el libro es con una ilustración de un clítoris en forma de mandala. Lo siguiente un capítulo llamado: ‘Otoñus W.T.F.us’ y que empieza con la ruptura de la pareja de Lola. Una pareja monótona, además de tóxica:
Temporada emocional en la vida entre el Aestivum Estupendum e Hinvernus Jodidus.
De hecho, el libro explica como lo va superando con el paso de las estaciones. Como se va curando, como como se va aceptando a sí misma, queriendo tal y como es, aceptando su cuerpo con sus más y sus menos. Lola tendrá que buscar en su interior lo que había dejado en manos de su ex pareja: su autoestima, aceptación y amor propio. Así que nuestra justiciera protagonista, inicia un proceso para descubrirse, para convivir con ella misma y veremos como va cambiando la forma de pensar con el paso del tiempo.

La magia de Lola Vendetta es que son situaciones que todas hemos pasado. Se nos presentan tan cotidianas, tan normales, que es imposible no identificarse con ella.

Habla sobre amar, sin tapujos, así cómo se utiliza ese amor como presión social hacia la mujer. Mezcla lo irónico con lo gore (Lola lleva una katana) y a veces es un poco bestiaja, pero el calado y la explicación del mensaje que nos quiere trasladar la autora les aseguro que no se olvida rápido.

Más vale Lola que mal acompañada autoestima
Pues sí

Ahora mismo, se estarán preguntando qué mensaje. Pues bien, básicamente se centra en la mujer, tal cual. Cuándo se nos ponen las tetas como dos trolebuses cada vez que nos tiene que bajar la regla, cuando nos tenemos que depilar o no, cuándo estamos en una relación, rompemos, nos recuperamos y salimos a delante, cuando nos acosan por la calle, o nos meten mano sin permiso, todo el machismo que sufrimos básicamente por vivir en un cisheteropatriarcado. Incluso dedica un apartado especial a la moda de la barba masculina. Además de las preciosas viñetas sobre el amor propio que debemos tener todas las mujeres (todas somos bonitas, es la sociedad que es una mierda, ténganlo claro).
Del diamante no nace nada. De la mierda nacen flores.
Básicamente lo que hace es narrar de forma gráfica y ácida el proceso de ruptura y de volver a resurgir ya no solo como mujer, sino como persona a la que le han roto su dignidad y se han llevado su pundonor. Desde que todo parece venirse abajo, a que finalmente, una se recupera y decide seguir con su vida, habiéndose curado las heridas con el tiempo.

También incluye ilustraciones de todos los tipos de cuerpos femeninos, así como de pechos, que de tetas, señoras y señores, hay de todas las formas, tamaños y volúmenes que no todas son redondas, echás pa’ arriba y espectaculares.

Lo bonito del caso es que Riba tiene un estilo de dibujo muy característico e incluso la gamma cromática que hace servir es imposible no identificarla con ella: negros, grises, y sobretodo el rojo. El rojo es precisamente, lo que le da potencia (por si no fuese suficiente potente su forma de dibujar). Lola siempre lleva los labios rojos.

Más vale lola que mal acompañada machismo
Machismo, machismo por todas partes

Lola blande una katana para cortar –literalmente- por los sano los ataques a las mujeres y se podría decir que es el ‘alter ego’ de Riba. Ese machismo social encubierto que padecemos todas, del que estamos hasta los ovarios, dan lugar a situaciones que hemos vivido solo por el hecho de tener un par de trompas de falopio: la maternidad (el querer o no hijos), el que te acosen al salir de fiesta, el tener que escuchar comentarios como ‘todas estáis locas’ o ‘sois unas exageradas/estrechas’, y demás.

Lola está inspirada en Beatrix Kiddo, alias ‘La novia’ de ‘Kill Bill’, papel que interpretó Uma Turman en el  film dirigido por Tarantino (otro que puede entrar en el exasperante gupito de marichulos junto con Motos, Osborne y Cremades) y utiliza esa ferocidad para ir directa, a piñón, a lo bestiajo, golpeando la mente del lector y haciéndole abrir los ojos de golpe. Porqué el acoso, la violencia de género –física y psicológica- y los roles sociales/culturales atribuidos a la mujer, no se pueden tratar de forma liviana.

Viñeta a viñeta Riba le da un sablazo a lo que nos han vendido como ‘amor romántico’, los tabús sobre nuestro propio cuerpo (sí, sangramos cada mes, sí nos duelen las tetas cada mes, si podemos tener sexo con nosotras mismas, sí en nuestro clítoris no se esconde un pulpo gigante del Caribe, sí tenemos vello corporal en axilas, pubis, piernas), sobre sexo y placer femenino. Mete en dedo en el machismo. Y hace que sea liberador. Porqué no hay nada más liberador que el empoderamiento. Eso sí, desde el humor y la sátira. Y porqué no, descargar un poco de mala leche si se han encontrado a todos los gilipollas habidos y por haber.

Pienso que el humor es la forma más inteligente de decir verdades como puños. La risa es un idioma internacional, y como tal, permite que cualquier persona pueda mezclarse con ella. En el libro encontramos feminismo, irónico, cínico, realista, inteligente y que ayuda a concienciar y a educar.

Pese a ser una lectura corta, la reivindicación, lo directo, visual y a veces gore de los dibujos sirven para cuestionar unos parámetros casposos y convencionales anclados en el pleistoceno que a día de hoy se dan como normales y que no deberían serlo.   

Es el primer libro de ilustración feminista que leo y si me preguntan, me sería imposible compararlo con otros que existen en el mercado por esa misma razón.

Lo que sí añadir, como plasma la autora los procesos fisiológicos: como algo normal. Nos han acostumbrado a que por ejemplo, tener la regla es algo casi vilipendioso ¡cómo se nos ocurre sangrar! Cuando la menstruación no es nada más que una descamación del endometrio. Es tan normal como sudar. Los pelos –sí, nos depilamos si nos da la gana, y lo calentito que se está en invierno con los pelos en las patas, que son como unos leggins, pero adaptables-, la sangre en la menstruación, el sexo. Porqué señoras, quién no se ha hecho un hartón de lavar bragas cada mañana durante los siete días (por no hablar del dolor de barriga, las prostanglandinas, el tener las tetas que puedes rayar cristal durante dos semanas antes de que baje, el estar más hinchada que una botella de propano, granos que salen en todas partes. Muy guay todo).

Más vale lola que mal acompañada libro
Oh, yeah


A parte de ello, estaría bien que la autora hubiese añadido la segunda parte. Sí. Porqué la menstruación tiene dos partes. La resumida en el párrafo anterior, y la de estar una semana pensando en ella. ¿He manchado? Entras. Sales del váter. Vuelves a entrar. Vuelves a salir. ¿Esto ya está lleno? ¿Me cambio? ¿Cuántas compresas/tampones/salvaslips pongo en el bolso? Añado también el gelocatil? Añado. Añado. No te olvides de poner suficientes. Suficiente de todo, por si acaso. Porqué basta que ese día no lleves algo, para que lo necesites. En fin, que me comprenderán si les digo que cada vez que veo ese anuncio del ‘te sentirás limpia, te sentirás bien’ como si estuviésemos sucias por algo que es lo más natural del mundo –ellos pueden oler a culo con mierda que se sienten igual de bellos, ¿eh?- me entran ganas de quemar Procter & Gamble.

Ay, recuerdo los viejos tiempos, cuándo sutilmente las chicas nos pedíamos un tampón o una compresa y la escondíamos para que no se enterase nadie. Y notas cuando te vas haciendo ya mayor porqué lo de pedirlo disimuladamente, lo que se dice disimuladamente, pues no. Que a esta edad a una ya le da igual berrearle a la compañera tanto si está en medio del pasillo, como en el tren, como en medio de una clase de astrofísica nuclear: ‘¿TIENES UN TAMPÓÓÓÓN, QUE ME HA BAJAAAAAAOOOO? ’ Fina y sibilina como la que más.

Siguiendo, Lola es un personaje complejo, potente, agudo e irónico que no se amedranta ante nada y menos al ver una situación de maltrato o violencia de género. Ella pasa a la acción. Eso sí, siempre desde el humor. Leerla es como liberarse. Entiendo que a algunos lectores les pueda resultar…¿cómo decirlo de forma etérea? UNA MUJER EMPODERADAAAAA CORREEEEEED, SE ACERCA EL APOCALIPSIIIIIIIS. Pues es la única que dice las cosas tal cual. ¿Quién de nosotras ante una situación de acoso, no ha dicho eso de ‘es para cortarle las pelotas, a ver si a la próxima se lo piensa a la hora de intimidar a otra chica’? Lola lo hace. Directamente. Hace lo que todas hemos pensado alguna vez. Hace que nos sintamos menos solas ante la impunidad con la que actúan. Alguien tenía que hacer blandir la katana. Alguien lo tenía que decir.

Las mujeres tenemos que aguantar ciertas cosillas que nos venden como normales y que no los son: el acoso callejero, que se atrevan a opinar sobre nuestro cuerpo sin que nadie le haya pedido opinión al individuo en cuestión. Les voy a poner un ejemplo, el otro día al salir del metro, pasó un tío por al lado –en ese momento la calle estaba desierta- para soltarme un ‘Mmmmm…Hola guapa’.

Evidentemente, mi respuesta fue un ‘vete a la mierda, gilipollas’. Tengo niños de ocho años jugando en la pista de fútbol delante de mi casa que llaman putas a las crías. Tal cual. Que te toquen el culo en el mercadillo o en el metro decirle cuatro cosas y que el gilipollas te suelte una perorata de insultos misóginos habidos y por haber. Lo jodido es cuando no nos han educado para responder a cosas así y nos bloqueamos. El enemigo no son los hombres. Es el machismo. Un machismo que no entiende de géneros. Un hombre puede ser machista. Una mujer puede ser machista. Tu género no determina cuán gilipollas puedes ser. Es la sociedad, que nos educa por géneros en vez de educarnos como personas. Al niño, lo educaremos de una forma, y si es niña de otra. Mirar los juguetes en las campañas de navidad es horroroso. Niñas rosa, niños azul. Niñas muñecas, niños superheróes. Les voy a decir una cosa: me gusta el azul, el rosa, los superheróes y las muñecas. Mi Barbie le robaba el trineo al actionman (después de despelotarlo) con un bazooka del siete. La sociedad educa tal que si eres niña te están permitidas unas cosas, y si eres niño, otras. No voy a entrar en ello, porqué sino no acabaría con la reseña. ¡Qué coño, tengo todo el espacio del mundo! Sí, que voy a entrar en ello. Se lo resumo.

A las mujeres se nos ha educado para que seamos pasivas, autocomplacientes, sumisas, no respondonas, que tengamos que sufrir, no responder ante el acoso, porqué claro ‘es un tío y tiene más fuerza que tú’. Por eso se les permite. Despertemos. Nadie ha cambiado las cosas callándose.


5/5
★★★★★
Tweets gatunos






Participantes gatunas

¡Gracias! ¡Gracias! A todas las que habéis participado en esta lectura, en esta edición o en las anteriores. No me cansaré de decirlo, lo hacemos para divertirnos, que suficiente gente con palos en el culo hay en el mundo. Si la mejor arma es la risa, nosotras debemos estar inmunizadas.

Chari: reseña en Rincón Revuelto

Yuuki: Reseña del librito en su blog El diario de Yuuki.

Kassandra: Reseña del libro en El Club de las Sebaduras.

Olgui: Reseña en El páramo de los libros

Jenny: Reseña en Lo que fue de ella



Imágenes: Lola Vendetta, Lumen, casadellibro

Póster Tadeo Jones 2: el secreto del Rey Midas
Póster

Cinco años de espera pero ¡madre mía como me lo he pasado de bien con esta película. ¡Y qué pechá de reír tiene la Momia!

Enrique Gato, el director y creador, nos trae la segunda entrega de Tadeo Jones, ese albañil que conquistó hace cinco años los corazones de toda España con su afán de ser arqueólogo y buscar aventuras por doquier. Después de ‘Atrapa la bandera’ (2015) -ver crítica-, nos llega el segundo film, con más humor que el anterior.

Jones, que fue creado en 2001 por Gato (a partir de dos cortos de Tadeo: ‘Tadeo Jones’ (2004), ‘Tadeo Jones y el sótano maldito’ (2007)) y finalmente vio la luz ‘Las aventuras de Tadeo Jones’ (2012), la serie de TV ‘Descubre con Tadeo’ (2012), ‘Atrapa la bandera’ (2015)  y ésta que nos ocupa. La dirección no ha recaído solo en él, sino que esta vez le acompaña David Alonso que se estrena, y que ya había trabajado en ‘Planet 51’ ( 2009) componiendo escenas de personajes con efectos visuales y en el departamento de animación. Anteriormente, formó equipo con Gato en ‘Las aventuras de Tadeo Jones’ como animador 2D. 

La ventaja de las segundas partes, es que no se tienen que molestar en introducir a los personajes. Hay que tener en cuenta que Tadeo Jones (2012) es la peli de animación española más taquillera con 13 millones de euros solo en nuestro país (según ecartelera) y 23.955.170 dólares mundiales, según Box Office Mojo, a fecha 11/11/2012.

Dos años después de su primera aventura, Tadeo, el explorador más torpe, viaja en esta nueva entrega a Las Vegas. Allí va a presentar su nuevo descubrimiento la arqueóloga  Sarah Lavrof (voz de Michelle Jenner): un papiro que demuestra que el collar del Rey Midas –que puede convertir cualquier cosa que toca en oro- existe. Pero Sarah es secuestrada por un richachón con ansias de poder -Jack Rackham- que también quiere el collar. Y Tadeo (voz de Óscar Barberán), que allá va dónde haya aventuras, se propone meterse en el tinglado. Junto con Sarah, el perro Jeff, el irónico loro Belzoni, Tiffany (Adriana Ugarte) y Momia (Luis Posada) intentarán descubrir el secreto del collar de Midas y evitar que caiga en malas manos.

Estrenada el 25 de agosto en cines españoles, Granada es uno de los emplazamientos del film: Alhambra, Cuesta del Chapiz, Carrera del Darro o el Albaicín son algunos de los lugares en el que toman escena sus protagonistas. Y son una pasada. La película está hecha enteramente en Lightbox Animation Studios de Madrid.

Tadeo Jones 2: Blezoni, Sarah y Tiffany

Belzoni, Sarah y Tiffany en busca del collar de Midas

Una hora y 26 minutos de guión simple –un villano que quiere un tesoro y secuestra a la chica- al más puro estilo aventurero de Indiana Jones, con ese regustillo a peli de los 80’s nostálgica y emocionante. Algo que me parece muy curioso es que este film ha sido traducido al inglés como ‘‘Tadeo Jones, the hero returns’, que es un título que no sé a ustedes, pero a mi me da risa porqué suena en plan ‘héroe americano’, como el Tío Sam o las hamburguesas del McDonalds.
En lo que respecta al guión, ha caído en manos de Jordi Gasull, Neil Landau y Javier López Barreira conocidos por escribir los guiones de ‘Atrapa la bandera’ y ‘Las aventuras de Tadeo Jones’, que repiten, como las natillas. Y eso está bien, porqué nadie como ellos (a parte del director, claro está) van a conocer mejor a los personajes. 

Si algo destaca esta película es que abundan las escenas humorísticas, y que a nivel visual es un producto mucho más currado si se compara –las comparaciones son odiosas- con la primera entrega. Puede que le falte un poquitín de espontaneidad, o esa sorpresa que nos dieron los personajes de la primera, pero eso no quita que sea un producto audiovisual lleno de frescura, diversión y dinamismo. A nivel personal, servidora se lo ha pasado mejor con la que nos ocupa.

La música recae en Zacarías M. de la Riva, y  el tema principal lo interpretan David Bisbal y Martina Stoessel (‘Tini’), con el tema ‘Todo es posible’ que se ha compuesto exclusivamente para ‘Tadeo Jones 2’.

Tadeo Jones 2: Tadeo

Tadeo haciendo…en fin, como es él

Para analizarla desde una perspectiva razonablemente objetiva, hay que tener en cuenta que esto no es Pixar Animation Studios, no es Walt Disney Pictures, no es DreamWorks, ni Blue Sky Studios, Illumination o Warner. Es una producción española con menos presupuesto que el de cualquiera que pueda tener los estudios de animación citados anteriormente. Solo por ser de este país que ama la cultura por encima de todo, que es muy fan de la erudición, la educación y la formación, un país que le encanta el cine y tiene una industria enorme –como un piñón frito- en cuanto a producto audiovisual, y bla, bla, bla. Voy a tener que dejar de un lado la ironía o más de uno se lo va a creer.

De lo dicho anteriormente, piensen en todo lo contrario. Cuestión, que aquí el presupuesto para cultura, educación y sanidad es una mierda pinchada en un palo –excepto el militar, que es súper importante, ¿eh?-  y que solo por tener las narices de haber producido aquí una cinta de animación –con las trabas y las dificultades que ello supone- ya debería tener el respeto de cualquier espectador que se precie.

Así que vamos a analizarlo a pequeña escala que en bote pequeño, buena mermelada. A parte de la trama del tesoro, se le añaden pequeñas subtramas como el romance entre Tadeo y Sara –que en esta segunda entrega quieren profundizar- o el problema que tiene la Momia con sus colegas en Machu Picchu. Que lo mejor, con diferencia es la Momia, queda claro. De hecho, podrían hacer un spin-off solo con ese personaje y les daría para una saga entera.

Tadeo Jones 2: Tiffany y Tadeo

Tadeo y Tiffany han encontrado una pieza y la van a vender en Wallapop

Pero si por algo destaca ‘Tadeo Jones 2: El secreto del Rey Midas’ es por ser básicamente un buen producto familiar. Una producción muy, muy ingeniosa. Solo hay que ver la escena de la persecución por las calles de Granada, que hizo a servidora llorar de la risa. No sé a quién se le habrá ocurrido semejante escena surrealista, pero que le den, lo menos un premio, que lo merece.

El hueco que dejó el personaje sudamericano de la primera entrega (con voz de José Mota) se rellena con un taxista granadino más ciego que un topo –a saber dónde se ha sacado la licencia este señor- que tiene también su qué para enamorarse de la Momia mientras la llama ‘su gitanilla’. Y la pobre Momia ahí, sin enterarse de ná, eso sí, el partidazo que le saca a la paella, que fíjense que no había caído en ello, pero en realidad una paellera tiene un montón de usos tales como:

-Arrear soplamocos en el colondrillo a los malos.
-Usarla como trineo.
-Usarla como boomerang.
-Como escudo.
-Por supuesto, para comer paella.

¿Ven como siempre se aprende algo en las películas? Siguiendo con la Momia, ese personaje cada vez que sale se come la pantalla. Es la salsa de la película, la ciruelita del pastel, la galleta a las natillas, la pelotilla de la escudella. Es lo que da vidilla a el film, y el loro Belzoni no le llega ni a los zapatos.

Tadeo Jones 2: Momia

¡Miren qué sex appeal!

La gran pega de este film es Tiffany, que se ve a años luz lo que va a pasar con ella y al inicio, una ya sabe cómo va a desarrollarse el personaje. De un tiempo a esta parte, hay todo el cliché y el tópico que se puedan imaginar de este país metido ahí: los trajes de flamenca –cada vez que veo suvenires de toros y flamencas en Barcelona, y lo peor: los gorros de mejicano, me sale urticaria – el ‘sevillanas y olé’, las paellas, el ‘qué bien se come’ –lo de la dieta mediterránea, siento hacerles caer un mito, pero aquí no se practica en demasía- y hasta sale la Momia preguntándole a Tadeo: ‘¿Quién es Bertín Osborne?’ Madre mía. Si no le han respondido todavía, sobre quién es este sujeto, no se preocupen que ya se lo respondo yo con gusto (para que no se acerque, brrrr….). Entiendo que todo esto de ‘spain is different’ es lo que vende fuera –vaya birria vendemos, qué vergüenza ajena-. Todavía me acuerdo de aquél anuncio que salía una foto de culos femeninos anunciando nuestro país. A lo que voy, que se ve que para triunfar al otro lado del charco americanizado y en los mundos anglosajones, hay que tirar de cliché, sino no les llega al cerebrín.

Lo bueno es que la película mantiene un ritmo constante, siempre está pasando algo, no hay tiempo para aburrirse, cada escena es una aventura o cualquier cosa por descubrir, o una persecución. Algo que no queda claro es la poca profundidad que tiene el villano, se sabe que tiene una historia detrás, que ha encontrado parte del collar, pero qué es lo que lo mueve, porqué sabe tanto de Midas o cómo llega a ser tan eficaz en sus planes, no nos lo explican. Eso sí se agradece un montón la esencia a lo Indy.

¿Saben cómo saber que una peli es buena? Cuándo el público más difícil, los niños –y los adultos, por ende- se quedan mirando la pantalla como tontos. Me hizo especial gracia, que detrás teníamos una pareja con su crío, y la madre se reía más que el hijo, de hecho en un momento dado la madre le soltó un ‘calláte y déjame reírme a gusto’. Delante, una madre con su niña no hacía más que descojonarse. Y nosotras igual. Para servidora, que una sala se ría, o que una peli conecte con dos generaciones por igual, es sinónimo de que un producto es bueno, y ya de buenas a primeras, que ese producto vaya a tener buena puntuación. El aliciente de que además, sea simpática, entretenida y que el final quede abierto con respecto a qué pasa con Momia, pone el broche de oro.

Si disfrutaron con la primera parte, no se pueden perder esta segunda, que supera con creces a su predecesora.


 
4/5
★★

Ver tráiler
Fuentes: IMDB, Filmaffinity, https://www.ecartelera.com/noticias/11948/las-aventuras-de-tadeo-jones-pelicula-espanola-animacion-mas-taquillera-historia/, http://www.boxofficemojo.com/movies/intl/?page=&wk=2012W35&id=_fLASAVENTURASDETA01
Imágenes: el multicine, IMDB
Portada Arianwyn la aprendiz de bruja
Portada
Les puedo decir sin miedo a equivocarme, que este es uno de los mejores libros que he degustando en lo que va de año.

Esto se debe a que contiene una narración dulce, asentada, con sentido y escrita desde un inmenso respeto. Una narración educada y grácil que no es común encontrar, y menos en una autor tan joven como es, en este caso, James Nicol. Pero si hay que destacar una característica fundamental que sobresale de la novela, ésta es su humanidad.

‘Arianwyn, la aprendiz de bruja’ explica la historia de Arianwyn ‘Wyn’ Gribble. A la pobre muchacha no le pueden ir peor las coas (o eso cree ella): acaba de suspender la evaluación para ser bruja graduada y en vez de conseguir su insignia como tal, se queda con el simple título de aprendiz. Para colmo, la destinan a un pueblo perdido de la mano de Dior llamado Llull –que no ha tenido una bruja desde hace 40 años-, para que empiece a ejercer como hechicera, con el objetivo de ayudar a los residentes con los problemas mágicos. La bienvenida es más fría que una estalactita, pero Wyn pronto se acostumbrará a la vida allí. Cuando todo parecía asentado, Grimma, bruja acosadora  y con mala leche dónde las hayan, y que la ha estado puteando en la escuela, también se queda en Llull. Pronto, una extraña oscuridad se adueñará del tranquilo pueblo, haciendo comprender a Arianwyn que hay mucho más en juego que su orgullo de bruja.

Lo que hace a ‘Arianwyn , la aprendiz de bruja’ tan cercana es precisamente eso, que una se ve reflejada en ella. Que no es una heroína, y que aprende a base de caer y volverse a levantar muchas, muchísimas veces. Es imperfecta, con sus matices, sus miedos, sus inseguridades, pero que también es leal, ama a las personas que la rodean, por encima de todo, y cuida y mima a su amiga Salle. La amistad entre ellas dos es una de las tramas más bonitas de la historia, porqué es una amistad de igual a igual, no tóxica, y basada en la comprensión y el respeto mutuo: se defienden, protegen y se dan ánimos la una a la otra.
A veces apreciamos más las cosas cuándo tenemos que luchar por ellas –dijo la abuela-. ¿Acaso piensas que todas esas brujas a las que les han entregado todos sus cometidos en bandeja de plata serán mejores que tú solo porqué una máquina así lo ha dicho? Pues no. No lo serán porqué no intentarán mejorar. No se obligarán a trabajar duro, y tú si lo harás. (p. 43)
El personaje de Salle y el de la abuela de Wyn –que ahí hay trama a patadas- son los mejores. Lo de Grimma es directamente para ponerla a trabajar en alguna cadena de comida rápida, a ver si le cae un buen baño de humildad. Lo peor es que este tipo de personas ególatras, narcisistas, manipuladoras, cobardes y snobs existen en el mundo real. Seguro que ahora mismo les ha venido a la cabeza, por lo menos un par de nombres.

Hechizo Arianwyn libro
Hechizo por aquí...hechizo por allí
Todos los personajes de esta magnífica, preciosa y emotiva novela están tan bien construidos que es muy fácil visualizarlos en la cabeza. Es inevitable pensar que tiene ese halo de cuento clásico, sin violencia, con aventuras y moraleja incluida.

Otro tema recurrente en el libro es el bullying escolar (acoso) que hace Grimma a nuestra protagonista. La gente que lo hace tiene un complejo de inferioridad del copón, en otras palabras, que quién siembra vientos, recoge tempestades y que el tiempo pone a cada uno en su lugar. Y no es metafórico. A todo cerdo le llega su San Martín.

Narrado en tercera persona, el libro deja a punto la forma en que las brujas hacen magia: mediante la utilización y creación de glíficos, una especie de runas que les otorgan poder, y que tienen un claro referente en la naturaleza –de ahí que se emane un profundo respeto hacia ésta-. Estos son:  Arda (fuego), Bria (aire), Erte (fuerza y protección), Aluna (agua y curación), L’ier (destierro), Oru (luz).  No deja de ser curioso como se nos muestra que humanos y brujas viven en sociedad. Con todo el buen rollo del mundo, además.

Nicol no solo ha creado el imaginario literario sino que también ofrece al lector párrafos, al inicio de cada capítulo, del que es la obra magna de la brujería: ‘Manual de bruja’, el libro de cabecera de toda practicante que se quiera sacar el título. De esta forma, sabemos cómo se hacen servir los glíficos, cómo se invocan y qué poder tienen, -porqué hay algunos que sirven para más de una cosa-.
Por si eso fuese poco, las luchas, el olor a peligro constante y las aventuras impregnan esta primera parte de la saga.

En este sentido, voy a hacer un punto y a parte y reflexionar en un parámetro de importancia a la hora de leer un libro. Me cuesta entender porqué se usa el término ‘infantil’ como algo peyorativo. Y es más, no acabo de asimilar lo que quiere decir que una novela sea infantil. ¿Qué enseña valores? Pues sí, los enseña. ¿Qué tiene una historia agradable y preciosa? Pues sí, la tiene. ¿Qué tiene amor por los amigos y la naturaleza? Pues también. ¿Qué está narrada desde la sencillez? Por supuesto. Así que si estas características les parecen infantiles, cuando no las cumplen la mayoría de novelas mediocres que publican actualmente, es que sí, lo es, y con orgullo.

Este libro es mágico. De hecho, huele a magia antes de abrirlo, durante y al terminar la última página. Emana magia. Supura magia. Hay criaturas mágicas. Algunas buenas, otras trastos y otras amorosas, como la liebre lunar que rescata y cura Wyn y que al final acaban siendo inseparables. El valor de rescatar a un animal herido, es esencial para recordar una característica humana que parece haberse perdido: la empatía.
La crueldad es una señal de debilidad, Arianwyn. ¡Y tú no eres ni débil ni cruel! (p. 207)
Es imperioso destacar el hecho que en esta novela no hay amor, de este típico de chica conoce a chica, pero sí que lo hay por la gente que la rodea, por el pueblo y por su profesión mágica. Así que en este sentido, me quito el gorro con Nicol y espero que no la cague en los próximos tomos. Porqué que haya una protagonista femenina, no quiere decir que tenga que haber amor forzosamente. Además Wyn no necesita a nadie para valerse, para demostrar que ella puede, en este sentido, y puesto que está catalogada con el eufemismo de middle-grade (traducido: libros para churumbeles a partir de 8-12 años, como si los libros tuviesen edad…) es una maravillosa influencia para las lectoras que están en esa etapa de construcción de valores y roles de género pre adolescente. ¡Editoriales! ¡Publicad más libros así, que buena falta hacen!

Bosque encantado
Bosque encantado
El ritmo no decae, no hay momento para aburrirse, siempre hay acción, es dinámico y además dura lo que un suspiro. Todo ese mundo, creado desde cero, evoca a la imaginación al punto de querer trasladarse ahí y ver con ojos propios cómo es. La influencia de los cuentos que le explicaba la abuela del autor es palpable, y mientras una va leyendo, tiene la sensación de que este libro es como un abrazo: cálido.

Si bien el único 'pero' que se le puede poner es la profundidad de personajes, esto tiene fácil explicación, pues teniendo en cuenta que es el primer libro de la saga, y como tal, introductorio, en el próximo es de suponer, que va a haber más chicha. Algunos se quejan de que es ‘previsible’. De hecho, si buscan algo que sea imprevisible, mejor un thriller y no una novela de magia. Que a veces le buscamos los tres pies al gato, leñe.

Como curiosidad, deben saber que aquí en Cataluña se han publicado dos tipos de portadas: la azul, que corresponde a la versión en castellano y la roja, que corresponde a la versión en catalán.

Otra pega que le he encontrado es, como ya es habitual en los libros que se publican recientemente, una falta de ortografía en la página 105. Digo yo, que no es normal que te casquen 20 euracos del ala por comprar libros con faltas ortográficas. Después se quejan del pirateo.

De un tiempo a esta parte, a los fans de Hayao Miyazaki es probable que les rememore a ‘Majo no takkyūbin’ (‘Nicky, la aprendiz de bruja’ (2014)) escrita y dirigida por él y animada por su empresa: Studio Ghibli. Arianwyn tiene con Kiki (ni idea de porqué en España la llaman Nicky y no Kiki, como consta en el original japonés) esa forma tan adorable de meter la pata, ese toque de humor, la inseguridad, el que le salgan mal los hechizos, el ser torpe y perseverante.

Algo que me ha gustado es que es una novela que muestra que no pasa nada por fallar. Por errar. Como dice el dicho popular , ‘errar es humano, herrar es equino’ . Y los seres humanos le tienen un miedo indecoroso al fracaso. Pues bien, este libro habla de eso. De caer. Y levantarse. Y ser perseverante, volverlo a intentar una y otra vez, con esfuerzo. Porqué no hay talento natural que el trabajo duro no supere. Es una lección importante para los niños que se están formando, y sobre todo, para las niñas, porqué la protagonista es dura de pelar. Me hace especial gracia que siquiera algunos ‘adultos’ que han leído el libro hayan prestado siquiera atención a ese detalle, más allá del ‘me ha gustado mucho’. Los libros con valores no abundan. Y cuándo salen, estaría bien un análisis más allá de lo tópico.

James Nicol escribe maravillosamente bien. Muy, muy bien, de hecho. Y puede que este libro esté marcado en 'infantil' pero aquí, servidora, se lo ha pasado piruleta libando sus más de 365 páginas. Además de salivar con la última frase que reza: ‘Las aventuras de Arianwyn no acaban aquí’. Fantástico. Hala, a esperar.

Este es un libro mágico, literalmente. Fue abrirlo y sentir que todo él era especial, único y que estaba a punto de embarcarme en una aventura extraordinaria. Una sensación extraña, como un hechizo reconfortante.

5/5
★★★★

Imágenes: la galera, pinterest